La promoción integral de la mujer: que
ella misma sea el agente de su propio desarrollo, de su familia y de su comunidad.
La revalorización de la mujer: cuando
la mujer transmite a la comunidad sus cualidades específicas, la sociedad
se hace más humana y cambia en el modo de organizarse y comprenderse.
Condoray no pretende solucionar problemas concretos que se presentan con motivo
de coyunturas sociales y económicas, sino formar
personas, que por la asimilación de unos valores
humanos y cristianos, de unas costumbres y un modo de trabajar, influyan positivamente
en las familias del valle.